TIN y TAE: qué significan y en qué se diferencian

Cuando comparas préstamos o hipotecas, verás siempre dos porcentajes: el TIN y el TAE. Aunque se parecen, no miden lo mismo, y confundirlos puede hacer que elijas peor sin darte cuenta.

Qué es el TIN

El TIN (Tipo de Interés Nominal) es el precio puro del dinero que te prestan: el porcentaje que aplica el banco sobre el capital pendiente para calcular tu cuota. Es el número que se usa directamente en la fórmula de amortización francesa para calcular cuánto pagas cada mes.

Qué es el TAE

El TAE (Tasa Anual Equivalente) incluye el TIN, pero además suma comisiones (de apertura, de estudio), gastos obligatorios y el efecto de la frecuencia de pago. Es, en teoría, el coste real y comparable de un préstamo.

Por qué el TAE es el número que importa al comparar

Dos préstamos con el mismo TIN pueden tener TAE muy distintos si uno cobra comisión de apertura y otro no. Si solo miras el TIN, puedes pensar que son igual de baratos cuando en realidad uno te cuesta más dinero en total. Por eso, la ley obliga a los bancos a mostrar siempre el TAE en la publicidad de préstamos e hipotecas.

Un préstamo de 10.000 € con TIN del 7% y sin comisiones puede tener un TAE muy similar, del 7,2%. Otro préstamo con el mismo TIN del 7% pero con una comisión de apertura del 1,5% puede tener un TAE cercano al 7,9% — resulta más caro aunque el TIN anunciado sea idéntico.

Cuándo el TIN sí es el número que necesitas

Para calcular tu cuota mensual exacta, necesitas el TIN, no el TAE — es el dato que usa la fórmula de amortización. El TAE sirve para comparar el coste total entre ofertas, no para calcular la cuota. Por eso nuestras calculadoras de préstamo e hipoteca piden el TIN como dato de entrada.

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