Descubre cuánto puede crecer tu dinero con el tiempo, aportando una cantidad inicial y, opcionalmente, aportaciones mensuales.
Con interés simple, solo ganas rentabilidad sobre tu aportación inicial. Con interés compuesto, cada año ganas rentabilidad también sobre los intereses acumulados de los años anteriores. Cuanto más largo el horizonte temporal, más notable es la diferencia: el crecimiento deja de ser una línea recta y pasa a acelerarse.
Empezar cinco años antes suele importar más que aportar un poco más cada mes. Prueba a cambiar el horizonte temporal en la calculadora y compara cuánto varía el capital final: normalmente el efecto del tiempo es mayor que el de subir la rentabilidad esperada un par de puntos.
1.000 € iniciales más 100 €/mes durante 15 años a una rentabilidad del 6% anual suman un capital final aproximado de 30.000 €, de los que unos 19.000 € son aportación propia y el resto, intereses generados.
Cálculo orientativo con rentabilidad anual constante y capitalización mensual. La rentabilidad real de cualquier inversión varía con el tiempo y no está garantizada; esta herramienta no es una recomendación de inversión.